martes, 14 de enero de 2020

Pelitos


Hay amor en muchos lugares, parafraseando a aquel, que bien lo sabe, pozo de sabiduría infinita; nunca dejo de aprender. Aunque realmente a lo largo de los años creo que lo que hago más bien... Es que sustituyo unos recuerdos por otros, que se empañan entre nubes de cebada. Bah, para el caso da igual. ¿Qué sentido tiene lo bien o mal hiladas que estén las frases que van tomando forma ante los aleatorios pensamientos de esta cabecita loca? Mientras se entienda el trasfondo de lo que quiero decir... Quizá no lo entenderéis, pero lo importante es que yo sí me entiendo, pero si lo captáis es mejor... Bueno, al solomillo, que me pierdo. Amor... Sí, de amores en parques, en canciones, en litronas que se comparten (¿no dije que mis recuerdos se empañaban entre nubes de cebada? Joder, bien mirado queda hasta bonito en su borracho sentido). Esos amores TAN conocidos. Sí. Pero hoy estaba barriendo. Y no he visto sus pelitos. Y me he derrumbado. Y me he dado cuenta de que lo que importa es lo que más ruido hace cuando se va. Dioses. Cuan fuerte es el estruendo de una ausencia, de lo que no está. Ya no están sus ruidos, ni sus pelitos, ni su calorcito en el sofá. No hay paseos, ni agua en la botella, ni na de na. La costumbre, qué mala es. Y los pelitos que maldecía barrer cada dos por tres, ya no están. Y me pesa la ausencia de esos pelitos. Pelitos, que se desenredan con cariño. Pelitos que se quedan entre la ropa, y te hacen sonreír, recordando quién los dejó ahí, de estar tan cerca de ti. Pelos que se enredan en prendas más íntimas y te hacen humedecer y sonrojar. Lo más tonto, lo más simple. Un simple pelo y todo lo que conlleva. Tonterías, ¿verdad? Lo sé. Pero ahora recuerdo que barriendo no encontré sus pelitos. Y me he vuelto a derrumbar.

domingo, 22 de diciembre de 2019


No hace falta ni decir un "necesito hablar contigo" aparece tan sólo su recuerdo invade mi mente, la tengo delante, se materializa ante mí.

-¿Qué te aflige?

Suspiro y la observo. Tan serena, tan distante, esa parte de mí tan pura, sin contaminar por mis absurdo exceso emocional.

-Pues que no me gusta mi papel, y no lo puedo evitar. Pero es lo que me ha tocado, ¿verdad?

Frunce el ceño.

-Somos adaptables, estamos en evolución continua, ¿es que no lo ves?

-Lo único que veo es la realidad, o eso creo, porque para no variar está adulterada por mi estúpido y sensible sentir, por eso he acudido a ti. Me interesan todos los puntos de vista.

-¿Qué te pasa, realmente?

-¡Que yo lo sentí! En mi corazón, en mi alma, en lo más profundo de mi ser. Para mí todo fue verdad, creí que era real, pensé...

-Pensaste, sentiste, creíste. ¿Pero acaso te atreviste a ser sincera al 100%?

-No, porque siempre tengo miedo. No puedo evitarlo.

En ese momento se sentó a mi lado, agarró mis hombros.

-Mírame y escúchame con atención.

Entonces fijé mi mirada en sus enormes, oscuros y serenos ojos.

-Te escucho.

-Te voy a decir la verdad, aunque te duela. Pero es así, y es simple, sin vueltas de hoja ni titubeos: tú lo quisiste y lo buscaste, hasta con un punto un poco humillante a veces he de decir, a pesar de que no hacía ninguna falta.-Hizo una pausa y me miró con reproche, y yo avergonzada bajé la cabeza. Me zarandeó para que volviera a mirarla y suavizó tanto su tono como su expresión.

-Sabes que no debes sentirte mal por ello. Todos somos parte de la historia de alguien, aunque no nos guste el papel que acabamos de tener. Pero somos parte. Al menos eso no nos lo puede quitar nadie. Sabiendo esto, y conociendo la verdad en el fondo de ti, como seguro que la conoces, ¿por qué dejas que la duda y la inseguridad te salpiquen?

-No lo sé, porque si no no sería yo, y no necesitaría acudir a ti, antes de actuar como una loca.

-Bueno, es una sabia decisión, ¿sabes? Me preocuparía aún más que no lo hicieras y andaras por ahí haciendo el cafre sin más y sin un mínimo de responsabilidad.

La miré sonriendo. Y con un halo de tranquilidad, la vi marchar.




viernes, 8 de noviembre de 2019

De Selene y Endimión



Con los biorritmos alterados, tu halo de luz refrescante me da en la cara y casi de inmediato abro los ojos. Hace ya tiempo que el sol me molesta porque me priva de contemplarte, así que me he acostumbrado a dormir de día para poder disfrutar de la sedosa caricia de tu luz plateada el máximo tiempo posible. Salgo al exterior, la brisa envuelve la noche, y las fragancias dulces de las flores que se despiertan cuando tú sales me embriagan, todo eso sumado a verte en el cielo, deslumbrante como siempre llena mi corazón de un enorme gozo. Me siento y te contemplo, embelesado. Esta noche luces sonriente, una enorme sonrisa blanca en el oscuro firmamento. ¿Vendrás conmigo, mi Diosa? Mi corazón palpita tan rápido que creo que se me va a salir del pecho. Siempre la misma incertidumbre, me atenaza el miedo, así de grande es mi amor por ti ¿Vendrás, vendrás?

Apenas un destello, rapidísimo, veo que cae del cielo. Apenas un parpadeo. un estallido que me ciega, que noto que impacta en la tierra. Tengo que cerrar los ojos, y los abro lentamente hasta que poco a poco me acostumbro a la luz. Me arrodillo. Mi Diosa, mi Diosa está aquí. Envuelta en su resplandor, hermosa, me mira, y yo... Yo... No puedo dejar de mirarla, tratando de retener su preciosa imagen en mi retina, por si acaso en algún momento se desvanece.

-Aquí estás.

Me habla, me está hablando, a mí. Veo sus hermosos labios moverse mientras me hablan con dulzura, y su mano se acerca a mi rostro, caricia celestial, terciopelo contra mi dura aspereza mortal. Me atrevo a rozar su mano de marfil. Me arrodillo frente a ella, abrumado ante su divinidad.

-Mi Diosa, qué largo se hizo el día de hoy.

-En pie, mortal-me dice, autoritaria pero con suavidad.

Me levanto, la miro embelesado, su etéreo vestido que parece estar hecho de seda celestial, su delicado talle, su rostro de marfil, su pelo que se mueve sin necesidad de brisa alguna. Me sonríe, ¡qué sonrisa! Y entonces, ocurre. Me besa, ei inunda con su halo divino, es como si me llenara de una luz que fluye en mi interior, tanto que creo que voy a explotar. Me atrevo a rozar su cuerpo, a abrazarla; su calor, su cercanía, es como estar en el paraíso. Y cuando apenas ha empezado, se retira,  y me mira con una terrible expresión de dulzura y tristeza.

-Ahora debo seguir mi recorrido, mi amado. Pero... ¿Me seguirás esperando?

La miro, no puedo dejar de mirarla, ni aunque quisiera. Su encanto, su belleza, es un hechizo del que no quisiera despertar jamás. Tomo su mano con delicadeza.

-Siempre, mi Diosa. Cada noche me encontrarás esperándote. Esperando por tu beso, por tu presencia, siguiéndote con la mirada, con el corazón henchido de gozo: aquí me hallarás.

Y entonces, rió alegremente, y con el mismo estallido que vino, desapareció. Pero cuando la volví a contemplar, su sonrisa era aún más grande, más deslumbrante de lo habitual. Y contagiado por esa felicidad, sonreí yo también y de pronto me pareció escuchar su voz, susurrar desde arriba: era inspiración. pura, divina y maravillosa inspiración. Así que cerré los ojos, me inundé, y empecé a escribir, impulsado por todo lo que mi amada Selene hacía fluir en mi interior.


jueves, 22 de agosto de 2019

Pensamientos en la penumbra


La tenue luz de las velas apenas sí consigue dar la justa lucidez a mis cada vez más indecisos pensamientos. Solo hay una verdad absoluta que se acrecienta a medida que se acrecientan las canas en mi cabello y las marcas en mi cara y en mi cuerpo: la inquietud por saber es la primera pequeña puerta que se abre al gran mundo del desconocimiento. La verdad es que cuando era más jovencita sí que daba por sentado algunas cosas sin ponerlas en duda, ya que tenían que ser así y punto. ¡Qué equivocada estaba esa ingenua pero adorable muchacha de mundo pequeño! Y en realidad el mundo es mucho más áspero de lo que pensabas cuando solo empezaste a asomar la cabeza en él, pequeña incauta.

Y sin embargo, a pesar de las asperezas sigo encontrando motivos para sonreír, aunque no estén dentro de mí. En eso no hemos cambiado nada, ¿verdad que no? Por otro lado somos más prudentes, nos callamos más, nos seguiría gustando echar más huevos a la vida, para luego pensar "y para qué en realidad".

 Pero el caso es que aunque no estemos pasando por nuestro mejor momento siempre hay alguna razón para alegrar la cara, aunque no parta de mí, porque joder, estamos de acuerdo en que uno debe mirar por uno mismo (siii, puta sociedad capitalista, os estais cargando el planeta desgraciados). Pero coño, no pises a los demás tampoco. Si para brillar más tienes que apagar a los demás lo estás haciendo pero que muy mal.

Saber que por ejemplo le vas a alegrar el día a alguien, eso es una buena razón para sonreír. Fijaos que cosas, a veces hacer sentir a alguien bien tiene un efecto rebote, maravilloso, que no drena. Esfuérzate en sonreír, pum. Sonrisa de vuelta ¡Qué sonrisa más bonita tiene esta niña! Y arreglado todo. Y en realidad esto cada vez es más raro de ver. Somos más ricos en tecnología, pero más pobres en tiempo de calidad con los que queremos, nos lo roban estas primeras, nos absorbemos, nos metemos en ello (yo la primera), conectándonos para desconectar. Y todos los like del mundo no nos dan el calor de un abrazo sentido y eso es así. También veo que cada vez hay menos sonrisas por lo general, más cabezas gachas en una pantallita.

Sonríamos, tratemos de no perder nuestra esencia, lo que somos y nos apasiona y nos mantiene con la cabeza alta y cerca de nuestros seres más queridos, no nos fragmentemos y dejemos que nos absorba el mundo virtual que nos deshumaniza. No perdamos nuestros colores cada vez más apagados en este mundo gris. No dejéis que lo consigan. Levantad la cara, sonreíd.

Aquí me hallo sonriendo recordando a una muchacha sentada en su escritorio trabajando con esta hermosa banda sonora concentrándose, pasando a limpio ejercicios de ética para después debatir en las clases de uno de los mejores profesores que he tenido, de los pocos que realmente me hicieron pensar y que me planteara el por qué de las cosas.

Mornie utúlië (darkness has come)
Believe and you will find your way



sábado, 17 de agosto de 2019


Otra vez ese muñequito, esa marioneta estúpida que se mueve al compás de la música movida una y otra vez por las cuerdas"¡Joder, vaya puta música lacrimógena, no sé si cortarme las venas o dejármelas largas!" Pienso, contrariada, intentando pensar en algo que no tenga nada que ver con esos tristes temas (sí, esos mismos que tú a veces te has puesto estando triste para ponerte aún peor, que tampoco te pongas ahora muy digno).

Hasta que de repente, entre el repertorio suena una canción que me la recuerda, y me la clava dentro de la mente con tal fuerza que todo lo relacionado con ella me asalta, me bombardea "Oh no, por qué ahora, por qué ella de repente" Contengo las lágrimas y me doy la vuelta "mierda, mierda, tres veces mierda, por qué no tengo un puto kleenex joder" Busco en la mochila nerviosamente, pero no hay nada. Me doy media vuelta otra vez, a meterse de nuevo padentro la lagrimita, que no pasa ná, que tú eres una profesional y si te tienes que tragar lo que sientes un rato pues te lo comes con papas y ya te desahogarás. Y así es.

Pero, ahora, aquí, tecleando para echar un poquito hacia fuera lo que me asalta... Maldita sea, cómo pueden llegar a cambiar tanto las relaciones entre las personas. Es lo que tiene cuando las nubes negras se ciernen sobre nuestras cabezas... No hay duda, es que hay tormenta, es que va a llover, te vas a joder, ¿verdad? Pues así es cuando una influencia nefasta va intoxicando, envenando, que poco a poco todo se va a la mierda. Y explota. Y se jode.

Extrañar, anhelar, querer. Puto orgullo. Sonrío para mis adentros. Orgullo. Qué va, es solo que en realidad te echo un montón de menos y en el fondo de mi corazón espero que te des cuenta de la tontería tan tremenda que todo fue. Es solo eso, es lo que más feliz me haría en realidad.

Es difícil, es complicado. No tengo tanta fuerza quizá. Admiro de corazón a las personas que son tan fuertes que tienen la capacidad de tirar hacia delante por sí solas, sin ayuda de nadie, que no les importa desligarse... Pero mi vínculo contigo es demasiado grande, como para no. Porque gran parte de lo bueno que soy, es gracias a ti. Porque si en parte he conseguido llegar a donde estoy y conseguir tener los ovarios necesarios, y ponerme el mundo por montera (qué poco me gustan los símiles taurinos pero alguna vez me lo dijiste) es gracias a ti. Y te quiero. Y siempre te voy a querer.

 Y claro, no puedes evitar pensar que todo pasa por algo, que el momento, la ocasión, el por qué de la canción... Casualidad. O no, no sé. La verdad a veces no sé si creer en las casualidades.

Igualmente espero que Él en el que sigues creyendo, a pesar de que yo decidí ignorarlo hace ya bastante tiempo te siga cuidando.

Ti porto nel cuore. Sempre.


domingo, 21 de julio de 2019


Míralo, frente a ti, con esa cara de... En fin, mejor no opinar. Resulta gracioso observar tras un proceso de idealización, cuando imaginabas las cosas mejor, pero pasa el tiempo y la fastidian de manera sistemática, hasta que finalmente los ves delante de ti, tal como son. Y entonces, cuando se caen todos los velos, ya todo da igual, ya todo pasa a ser secundario respecto a esa persona, pero en realidad es como soltar lastre, es como: "mira, otro más que me importa tres".

Cuando, después de unos cuantos "bueno, habrá sido casualidad, no sé" o "habrá sido mala suerte" o "no, en realidad no es mal chico, pero es un poco desastre jajaja" sale la verdad. Cristalina, como un cuarzo tallado, sin asomo de mentira, ¡JA! Menudo capullo, menudo fantasma, ¿de qué coño vas? Sonrisa sarcástica, a otra cosa mariposa, a pastar.

Pasa el tiempo, te vuelves mayor, alguna cana en tu melena, tu rostro se va curtiendo, al tiempo que extrañamente surgen pequitas en tu cara, curioso contraste, pero la verdad te da igual mientras aquellos que quieres que te vean como eres te vean realmente. Ya que el resto muestra no ser digno de saber, ni de opinar.

¡Vaya! Ahora sale de repente la arrogancia. ¿Arrogancia? ¡La pura realidad! ¿Por qué lo llaman arrogancia cuando quieren decir amor propio, o quererse lo justo para no ir detrás de quien no te merece?

Suspiro, sacudida de cabeza, sonrisa y carcajada sincera de alegría. ¡Qué tonta he sido! Pero no pasa nada por darse cuenta un poco tarde, mientras te des cuenta. Recuérdalo, pequeña, no pasa nada por hablar, sí por perder el tiempo con aquellos que se supone que ya debieron madurar pero ni siquiera se atreven a decirte la verdad.

Me giro hacia ti, ángel caído, alma triste y atormentada: no merece la pena, debes dejarlo marchar. Si duele tienes que soltarlo, abandonarlo, no merece tu tristeza. Yo caricio tu dulce rostro marfileño las veces que haga falta, te rodeo con mis brazos, te acuno, lo que desees... Pero eres tú quien lo debe ver, ya que desgraciadamente los consejos de poco sirven hasta que realmente te ves frente a la situación y tomas la determinación de una vez.

Por mi parte, aquí sigo, con dicha en mi pecho, mientras avanzo en el camino, y las estrellas ahí están, me cobijan, me acompañan, camino bajo su luz, embelesada por su brillo.

Y si me caigo... La luna será mi colchón,  y el cielo será mi manto, el susurro de una canción en mi corazón, y el tintineo de una estrella acompañando.

martes, 9 de julio de 2019

Le alzo led bialdo

Presión.
Otra vez.
En el estómago, sin parar.
Idiota, lo haces mal.
Ojos como carbones encendidos.
Su eco no desaparecerá
Por favor, por favor, por favor.
NO
PUEDO
RESPIRAR
Volviste, quise que te marcharas
LÁRGATE
YA
Recuerdos que no me dejan en paz.
LOS
QUIERO
EXPULSAR
Inspira, espira, inspira, espira
MALDITO
SEAS
El aire es espeso,
caras borrosas, no me juzguen.
YA BASTA, YA BASTA
No puedo respirar
Reflejo, espejo, maldito reflejo
NO AGUANTO MÁS
Carne contra cristal,
blandura contra dureza,
batalla desigual.
DOLOR, DOLOR, DOLOR.
Se clava, se hunde, endorfina, tranquilidad.
Se acabó la ansiedad.